5 curiosidades de los torreznos que no conocías


Los torreznos son uno de los platos más tradicionales de la geografía española, típicos para tomar como aperitivos o como guarnición, que se elaboran a base de la panceta del cerdo. Propios de la provincia de Soria y ligados directamente con la época de la matanza, existen referencias que hablan de su origen ya en la Edad media.

1. El ingrediente es la panceta de cerdo, una de las partes más nobles de este animal. Torreznos hay de muchos tipos, pero el auténtico Torrezno de Soria es tan apreciado por la forma única con la que se elabora en la provincia la panceta de cerdo adobada. Al freír, el producto resultante es una curiosa mezcla de texturas y sabores, entre la corteza crujiente, el magro tierno y jugoso y un poquito tocino.

2. La temperatura ideal para consumir el torrezno se alcanza pasados unos minutos después de freírlos. Es decir, templados, ni fríos ni calientes. Recién hechos quizás queman y no es la mejor forma de apreciar sus cualidades.

3. Un alimento de alta cocina. Muchos lo encuentran un verdadero manjar, por eso, es posible encontrarlo incluido como plato único en la carta de muchos restaurantes.

4. Actualmente es el snack más demandado, entra muy bien con una cerveza o incluso con una copa de vino. La carne es poco astillosa y a veces es jugosa, por eso es tan atractiva cuando te la llevas a la boca. Puestos a recomendar, y sin pecar, con lo que mejor marida es con una Casimiro de Mahou, una de las cervezas artesanas de las que disponemos en Essentia.

5. Es un plato graso con alto contenido calórico. Aporta entre 400 y 500 kcal por 100g, lo que supone un gran chute de energía para el cuerpo, siempre que se tome con moderación, por eso, antiguamente, en provincias como la de Ávila, lo tomaban en el desayuno antes de realizar las tareas del campo.

Si quieres probarlos, en el Restaurante Essentia de Tarancón le dedicamos un hueco especial en nuestra carta.

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